Confianza a la hora de votar

21/06/2023

Cuando un ciudadano deposita su voto en la urna, espera que el partido en el que ha confiado, haga lo prometido durante la campaña.

Este vecino o vecina ya sabe que no todo lo que se lleva a un programa electoral será factible realizar, pero al menos cree que el eje que le ha inspirado, si se logre por el bien de todos y todas. Lo que no espera nadie, es que tres días después de las elecciones, el partido en el que ha confiado cambie de opinión y haga algo totalmente diferente a lo dicho durante la campaña.

Es por este motivo tan sencillo, que cada día más personas pierden la confianza en los políticos. Aparte de otras cosas, la gente ve cómo las grandes marcas electorales acaban jugando al juego de las sillas y el poder en lugar de pensar en su municipio y la realidad que los rodea.

Estos últimos días previos a constituirse los ayuntamientos de todo el país y en concreto el nuestro, he visto claramente cómo los teléfonos de diferentes partidos y/o dirigentes de las organizaciones con despacho en Barcelona o Madrid han trabajado más que nunca en la caza de su oportunidad de poder.

Por suerte, los partidos municipalistas y que sólo se deben a los sus electores tienen mayor libertad de actuación. Es el caso de Alternativa Torredembarra que desde el principio tenía muy claro que para cambiar nuestro municipio, no se podía llegar a ningún acuerdo con “esa” izquierda que lleva ocho años a la cabeza del consistorio local. Y siendo consecuente con las personas que han confiado en éste movimiento social, sólo tenía dos opciones: llegar a acuerdos con los socialistas o quedar en la oposición y continuar defendiendo su proyecto.

En un mes donde el diario El Mònic celebra un nuevo hito, constatamos como la comunicación plural y local es un pilar para conservar y potenciar. Espacios de debate donde todo el mundo puede decir lo que piensan y que además, queda escrito. Debido a que las palabras de algunos políticos quedan perdidas en el cielo y llevan a no cambiar nada, al menos todos y todas podemos ver cómo desde muy lejos de nuestra población desean manipular el futuro de los municipios.

Será obligación de todos los que realmente creemos en Torredembarra y su autonomía local en los próximos cuatro años, seguir recordando que las ordenanzas municipales apoyen realmente las familias monoparentales, cada vez más numerosas en el municipio. Que la oficina de vivienda debe funcionar y asesorar en lugar de ser una puerta blindada. Que las personas mayores necesitan atención y servicios, entre ellos facilitar la adaptación de su casa. Que la formación debe ser ampliada y adaptada al futuro del municipio, así facilitar que los jóvenes se queden. También, que el cambio real pasa por apostar por un municipalismo realizado desde aquí y no sólo impostado durante unos meses de campaña.

Torredembarra no merece solo los discursos o eslóganes de una campaña electoral. Merece, mirar hacia delante.