Cortina de humo para un desgobierno

03/06/2024

Apenas hace un año, estábamos a la expectativa de si habría un cambio de alcalde en Torredembarra después de las elecciones municipales recién celebradas.

Los resultados, aún justos, daban la oportunidad de conseguir finalizar con los ocho años de gobierno de izquierda y el conformismo de los socialistas que los sustentaban, con pacto o de forma tácita.

Parecía, que la campaña realizada por los de la rosa y los concejales conseguidos por las diferentes fuerzas podían conformar unas mayorías al menos diferentes.

Lástima que todo fue sólo un espejismo y una oportunidad perdida. Los republicanos y el centroizquierda volvieron a pactar y repartirse la alcaldía de una forma más bien curiosa. El primer año y el último por izquierda y los dos del medio por el PSC.

Después de doce meses, este mes de junio toca realizar el primer cambio de alcalde. El primero, de los dos que habrá cuatro años. Es decir, tres alcaldes distintos en un solo mandato. Esto, si no se rompe el gobierno en el tiempo que falta hasta el 2027.

Y la pregunta básica que nos hacemos es muy sencilla. ¿Por qué? ¿Por qué tanto cambio de bastón si las competencias son las mismas? Y una segunda duda. ¿Qué proyecto de municipio tienen? Ya que todavía no lo han contado.

La respuesta a ambas cuestiones, y en líneas generales, se pueden resumir en una sola. No existe un plan de gobierno, ni lo han tenido en los ya nueve años de cogobierno. Y por este motivo deben alternarse la silla como una cortina de humo.

Contratos de la recogida de la basura y de limpieza vial dado ha dedo en procedimientos de urgencia. El aumento desproporcionado de las tasas en el último año por culpa de falta de previsión (hecho reconocido en pleno por el propio alcalde actual). Un referéndum sobre Alfa y Omega que les obliga a volver a ponerlo y lo olvidan en un cajón porque a alguien no le gustó el resultado. Barrios de Torredembarra sin señalizaciones adecuadas ni control de velocidad. Patinetes para zonas comerciales sin control. Ninguna política para la gente mayor. Ni una sola ayuda para adaptar las viviendas a familias con personas a cargo, aceras donde no cabe ni una silla de ruedas, esquinas con hierbas de medio metro, poda sin recoger durante…

Pero sí, una playa de perros y una bandera azul menos en una zona de máxima afluencia turística. Si también, a la dejadez de funciones a la hora de controlar que la empresa que realiza la recogida del puerta a puerta lleve las muñequeras de control del reciclaje. Esto hace que el Ayuntamiento no pueda saber a quién debe dar la bonificación del 15% del recibo de la basura, y en lugar de buscar soluciones para devolver este porcentaje a todos los ciudadanos y comercios (tal y como Alternativa ha pedido formalmente) mira hacia otro lado. En el fondo, recauda más de lo que habría. Sí también, en privatizar los servicios de barra de las fiestas mayores en lugar de dejarlos en manos de las entidades. Sí, a no hacer lo que votan en un pleno y no abrir mañanas y tardes la biblioteca Mestra Maria Antònia (tal y como pide Alternativa Torredembarra).

Habrá que conceder los cien días de confianza al nuevo alcalde después del truco de magia aritmético de este junio, pero mucho hace pensar que un juego de cartas tan desgastado y con tantas marcas, nos seguirá ofreciendo una Torredembarra sin proyecto de futuro.

Veremos y esperemos que algún día nos expliquen su plan de gobierno después de tanto tiempo de cambios de naipes sin cambio de juego.