El patrimonio de Torredembarra abandonado por desidia

15/10/2021

Esquerra Republicana dejará huella a su paso por Torredembarra. Se le recordará como el partido que gobernó con desidia e indolencia en la mayoría de sus cometidos.

Si tenemos que citar sus intervenciones, tristemente, dejan mucho que desear.

Dejando de lado el ineficaz servicio de recogida de basuras que continúa siendo nefasto a pesar del paso del tiempo, también tenemos que destacar entre otras muchas cuestiones, el abandono del patrimonio cultural, material y arquitectónico.

Si solamente nos centramos en la dejadez de los edificios y elementos emblemáticos de nuestro pueblo podemos enumerarlos a todos: el matadero, el antiguo ayuntamiento, la escuela de Baix a Mar, la Vila Romana, el Alfa y Omega,… Y por pequeña e invisible que sea para algunos, la barca situada en la N340 a la altura del CAP, se encuentra en un estado de deterioro que hará que pase a desguace como la Guadalupe, donada por la familia Fortuny al Ayuntamiento, que terminó en pedazos en diciembre del año pasado.

Qué decir del matadero que no hayamos dicho ya. Es triste que un edificio de sus características siga degradándose a tal punto que de un momento a otro lamentaremos su derrumbe, producto del desinterés.

Otro icono de Torredembarra, el antiguo ayuntamiento. Un edificio que albergó además del personal del consistorio, a la policía local y una asociación.  Lamentablemente, debemos sumarlo a las construcciones olvidadas y a la que poco le falta para desplomarse.

 

antic ajuntament torredembarra

 

A todo esto, sumamos la escuela de Baix a Mar, inaugurada en la época de la república, actualmente en el olvido, de la que pocos conocen su existencia.

Y así, podríamos enumerar otros tantos rincones que una vez tuvieron su época gloriosa, pero por negligencia quedarán inutilizados irremediablemente.

Agrava aún más esta situación, la necesidad de espacios para distintas asociaciones dedicadas a diferentes colectivos ya sean de servicios, de ocio, educativos, culturales o socioeconómicos y a las que se les niega un lugar.

De seguir así, perderemos gran parte de nuestra historia, la oportunidad de recordar los logros de nuestros antepasados, de mostrarle al viajero cómo éramos y cómo somos. De seguir así, habremos perdido ese tesoro tan increíble e invaluable que resume nuestra identidad.

Exigimos al ayuntamiento: una respuesta para informar a sus vecinos y vecinas, contar con la participación ciudadana y explicar que planes tienen, si los tienen, y para cuándo.

El patrimonio es propiedad de los ciudadanos y no de quienes gobiernan.