Matar la cultura, matar por matar.

18/08/2021

Estos días estamos viendo (casi, mejor dicho, viviendo) como el ejército talibán ha conseguido de nuevo el poder en Afganistán. Con este hecho, volvemos a ver imágenes de represión en todos los ámbitos posibles. Además, somos conscientes de que a pesar de las imágenes y mensajes donde quieren hacer creer que habrá cierto respeto para las mujeres, la educación y una ley que no será la del tiro en la cabeza. En poco tiempo volveremos a ser espectadores de masacres ciudadanas, fusilamientos y juicios nada justos. Como ocurrió en la España de la Guerra Civil y el gobierno fascista de Franco donde fueron fusiladas miles y miles de personas.

Uno de los fusilamientos más recordados cada año es el del poeta Federico García Lorca, llevado a cabo el 18 de agosto de 1936. Lo fusilaron por el hecho de pensar y vivir de una forma distinta a la que los postulados franquistas, fascistas y eclesiásticos del momento creían “normales “o adecuados.

Con este acto, no solo se truncó la vida de una persona, ese día y en ese lugar de la sierra granadina, sino que también se cortó la progresión y expresión de unos de los mejores poetas de la historia de la literatura universal.

Desde Torredembarra en Común hoy no sólo queremos recordar la figura y los versos de Lorca, sino que también reivindicamos entregar sus restos a la familia al igual que tantas otras están esperando recuperar la de sus seres queridos. Reivindicamos que la historia hay que leerla para evitar que caigamos en los mismos errores más veces o en otros lugares del mundo.

Es imposible matar el pensamiento, la cultura, la expresión de ideas, por lo tanto y de forma indiscutible, no sirven de nada la violencia, las guerras, el odio, que solo traen dolor. Desde luego, ese no es el camino a seguir.